Paso 4: Cocinar la mermelada
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Transfiera la mezcla de albaricoque a una olla ancha y de fondo grueso (una olla holandesa o una cacerola para conservas es ideal). La amplia superficie facilita la evaporación rápida del líquido.
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Poner a hervir a fuego medio-alto, revolviendo con frecuencia para evitar que se pegue.
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Reduce el fuego a medio y cocina, revolviendo con frecuencia, durante 20 a 40 minutos, dependiendo de qué tan espesa te guste la mermelada.
Cómo saber cuándo está listo:
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La prueba del plato: Coloca un plato pequeño en el congelador durante unos minutos. Echa una cucharada de mermelada sobre el plato frío. Déjalo reposar 30 segundos y luego presiónalo con el dedo. Si se arruga y mantiene su forma, está listo.
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Temperatura: La mermelada debe alcanzar los 105 °C (220 °F) en un termómetro para dulces.
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Visual: Debe ser espesa, brillante y cubrir el dorso de una cuchara.
Paso 5: Quitar la espuma (opcional)
Mientras se cocina la mermelada, puede subir espuma a la superficie. Retírela con una cuchara para obtener un producto final más transparente.
Paso 6: Envasar la mermelada
Si se enlata:
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Vierta la mermelada caliente en frascos esterilizados y calientes, dejando ¼ de pulgada de espacio libre.
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Limpie los bordes, coloque las tapas y enrosque las bandas hasta que queden apretadas con los dedos.
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Procesar en baño maría hirviendo durante 10 minutos (ajustar según la altitud).
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Saque los frascos y déjelos enfriar sin tocarlos durante 12 a 24 horas. Debería oír el satisfactorio “pop” al cerrar las tapas.
Si se refrigera:
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Deje que la mermelada se enfríe un poco y luego transfiérala a frascos limpios.
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Refrigerar hasta por 3 meses.
Consejos profesionales para una mermelada perfecta
1. La calidad de la fruta es fundamental.
La mejor mermelada proviene de la mejor fruta. Use albaricoques maduros y aromáticos en plena temporada. La fruta verde pierde sabor; la fruta demasiado madura puede no cuajar bien.
2. No te saltes la maceración.
El reposo nocturno no es opcional. Transforma la fruta, creando un sabor más intenso y una mejor textura.
3. Usa una olla ancha.
Cuanto más ancha sea la superficie, más rápido espesará la mermelada. Una olla estrecha atrapa el vapor y tarda mucho.
4. Remueva con frecuencia.
La mermelada de albaricoque se quema fácilmente. Remueva con frecuencia, especialmente hacia el final.
5. Prueba temprana.
Comienza a comprobar el punto de cocción alrededor de los 20 minutos. Cada tanda es diferente.
6. Déjala reposar en el frasco. La
mermelada continúa cuajando al enfriarse. No te preocupes si está un poco suelta al calentarse; se endurecerá.
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